Es cierto, uno siempre piensa que tendrá tiempo para leer los libros del librero, para ordenar las postales que coleccionas o simplemente para depurar tu ropero. Pero la verdad es que no es así. Y cuándo te mudas de casa salen por todas partes papeles del trabajo, teléfonos escritos, ideas para un artículo, ropa que no te queda, artesanías por reparar. Pero cuándo querías tener tiempo para hacer todo esto...
Pospones lo que realmente te interesa y te agrada para otro tiempo, un tiempo que nunca vendrá. Yo terminé tirando casi todo.
Mudarse, cambiar de vida es como morir un poco. Al final la misma pregunta. Y todo para qué?
También reconoces lo que hiciste pero te sientes insatisfecho: "estuvo bien pero... faltó más ímpetu, mayor entusiasmo".
Supongo -estoy seguro- que me diré lo mismo cuando se acerque la muerte. "Lo hice bien, pero faltó algo, mayor ímpetu, más entusiasmo... "
Dienstag, 24. Juli 2007
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