Lo que me gusta de Saarbruken es que tú puedes tomar cualquier dirección y estar afuera de la ciudad, en el bosque, en solo 20 minutos en bicicleta. En Alemania hay muchas ciclopistas y las mejores son las que siguen el curso de los ríos. La región de Saarland, lleva su nombre por el principal río que la cruza: el Saar.
También, algo interesante de Saarbruken es que es una ciudad fronteriza. En 20 minutos en bicicleta puedo estar en Francia tomando un café olé con un croissant. Pienso que la vida es diferente en la frontera. A diferencia de la ciudad de México donde el espanol es tan dominante aquí es muy fácil escuchar el francés. Muchos de Saarland hablan francés y si pasas la frontera francesa todavía puedes hablar en alemán y la mayoría te va a entender. Eso es interesante ¿no creen?.
Hasta el momento como extranjero no he tenido ningún tipo de discriminación a excepción de unas chicas portuguesas que, en el camión, se burlaron de un grano enorme que tenía en la frente. Ja, lo que no esperaban era que yo entendiera lo que dijeron y les respondiera que sí, es un grano enorme a causa del chocolate que he comido. Se pusieron rojas... y yo también me puse rojo por el grano. No más chocolates.
El clima sigue aceptable. La temperatura ronda por los 20 grados. Hay dias calurosos que pasan los 30 grados pero empiezan a predominar los días nublados. La gente se queja mucho porque es verano y quieren más calor. Para mí está bien, porque ya he tenido suficiente calor en México, vamos a ver si me dura la pila cuando llegue el invierno.
Mittwoch, 15. August 2007
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