Montag, 17. September 2007

Pequeñas diferencias (3)


Das Wetter – El clima

En México siempre me pregunté a quién podría interesarle el pronóstico del clima. Que yo sepa a nadie. Siempre al final del noticiero aparecía una persona que se movía torpemente adelante de una pantalla donde aparecían las principales ciudades del país con el pronóstico del clima y su respectivo dibujito. Insisto, para los mexicanos el pronóstico del tiempo es la hora para apagar la televisón o traer de la cocina la comida para ver cómodamente la telenovela del momento. A ningún anunciante se le ocurriría pagar para intercalar su publicidad ahí.

Bueno, pues me atrevo a decir que para los alemanes el pronóstico del tiempo es sagrado. Es más, pienso que es más importante que el fútbol porque el interés es parejo para hombres y mujeres.

No me imagino qué pasaría si les apagaras el televisor. –No pienso averiguarlo-.

A diferencia de México en Alemania el clima es realmente inestable. Hoy puede haber un clima excepcional con un cielo despejado y mañana puede llover todo el día. Aquí el clima define muchas cosas: la ropa que vas a llevar, los planes que vas a hacer en tu tiempo libre o en el fin de semana, incluso el humor que vas a tener. Si sabes que va a llover todo el día ya vas a la cama sin ganas de levantarte.

El problema es cuando quieres planear un evento al aire libre con anticipación. Lo único que te queda es clavar cuchillos en las macetas y encomendarte a tu Santo de devocion.

Tal vez la publicidad más cara sea la que antecede al pronóstico del tiempo y ya he visto cambios de humor inesperados con sólo escucharlo.

Hay que irse acostumbrando.

Freitag, 14. September 2007

Las pequeñas diferencias (2)

La mayoría de la gente compra en las grandes tiendas comerciales, hay varios supermercados al estilo Waltmart que se instalan a las afueras de la ciudad; dentro de la ciudad uno puede encontrar pequeños supermercados como Aldi y Lidl. Todos sin excepción manejan la misma fórmula: precios bajos, gangas y super promociones. En el futuro retomaré los famosos precios bajos.


La diferencia que quiero apuntar aquí es que todos cierran los domingos. Si tú no compraste a tiempo el sábado ya te amolaste y como ahora tengo la responsabilidad de surtir la cocina ya me he metido varios autogoles al olvidar comprar la leche, el agua mineral o el pan. Lo peor es que aquí no existen las tienditas de la esquina, ni los OXXO que abren 24 horas. La única opcíon son las tiendas que hay en las gasolineras, pero no están a la vuelta de la esquina. El sábado pasado tuve que comprar dos botellas de agua mineral porque teníamos visitas y pagué casi lo mismo que pago por una caja de 12 botellas. Imagínense qué va a pasar en las fiestas cuándo se acabe la cerveza. Estoy muy malacostumbrado.

Dienstag, 11. September 2007

Mexiko

Una vez leí en una novela de Salman Rusdhie que para enterder al personaje uno tenía que beberse –casi hasta el hartazgo- toda su historia. Pienso que con México pasa algo parecido. Para mí, México es un enorme rompecazas que alguién con un manotazo puso todas las piezas patas pa´ arriba. Y por eso no es fácil entenderlo, ni clasificarlo, porque en la realidad existen muchos Mexicos y uno está inmerso simplemente en uno de ellos. Inmerso sin posibilidad de ver más allá, de ver todas las piezas.

Esa es realmente una de las razones que me hicieron regresar a México hace 6 años, cuando vivía en Singapur y había alguna posibilidad de quedarme más tiempo. La razón era que no conocía mucho de México, que no había viajado suficiente por mi propio país y no podía amarlo ni rechazarlo. Si uno ha vivido fuera de su país aprende esas dos cosas: a criticarlo sin misericordia pero también a quererlo sin rencor.

Ahora nuevamente estoy fuera de México y con más conocimiento quiero reflexionarlo, por eso, este espacio no sólo es de lo que me pasa en Alemania sino también de cómo muevo las piezas y voy dando sentido al rompecabezas que es mi tierra.

Ausländer Behörde

En todos los países las oficinas de migración son horribles, la pura burocrácia. En ese sentido Alemania no canta mal las rancheras, yo tengo una visa de familia por estar casado con Elke, la tramité en México por lo cual sólo tiene una duración de 3 meses. Esta visa se tiene que cambiar por una permanente.

Aquí empieza la historia, llevo 8 semanas esperando la visa y todavía no está lista. La primera vez que fuimos a dejar mis papeles nos recibió una mujer con cara de pocos amigos, a la cual se le hizo muy extraño, que yo, un extranjero –auslander-, tuviera todos mis papeles en orden. En México había tramitado la visa, en México había traducido el acta de matrimonio y en México había contratado un seguro de viajero. Parecía que no lo podía creer y al final encontró en el arroz, el tan buscado granito negro: el seguro de viajero que me había aceptado la embajada alemana en México ella no me lo podía aceptar porque estaba en español y ella no entendía ni jota de español.

Así tuvimos que esperar hasta que Elke tuviera su propio seguro que automáticamente, por ser su esposo, me cubría a mí también. Ya se imaginarán Elke con el seguro en la mano habló varias veces para agilizar el trámite y empezaron los “no se preocupe, mañana estará listo”, “Sí, el lunes sin falta”, “mañana” “mañana”. Y yo que pensé que los mexicanos teníamos el copyright de esa palabrita, pero ya veo que no.

Hoy, que supuestamente era el día D, en que sin ninguna demora tenía que estar, me presenté personalmente en el Ausländer Behörde. Una señora muy amable me atendió diciéndome que el señor que estaba llevando mis papeles se reportó enfermo, pero que no me preocupara que ella misma en ese momento iba a arreglar mis papeles, solamente tenía que esperar un momento.

Yo confiado le dije que todo estaba bien “alles klar”, y me puse a estudiar un poco de alemán. Cinco minutos más tarde, regreso nuevamente la señora para decirme que lo sentía mucho pero el jefe del área también se había reportado enfermo y por tal motivo ella no tenía la llave de la oficina donde dormían mis documentos. Pero que no me preocupera, que mañana sin falta a las 10 de la mañana estarían mis papeles, que le llamé, por favor, para confirmar...

Dienstag, 4. September 2007

Hamburgo

Hace un par de semanas fuimos a Hamburgo. Sólo fueron dos días y el clima fue horrible pero la ciudad es preciosa, es la típica ciudad europea que aparece en los folletos de las agencias de viaje: clásica, rica y elegante. La gente de Hamburgo se enorgullecen diciendo que es la mejor ciudad alemana, la más bonita. Los autos generalmente son caros y de colores obscuros.

Nosotros llevamos nuestras bicicletas y anduvimos en pantaloncillos cortos. Seguramente desentonábamos un poco con el paisaje como todos los turistas. Después de andar una hora en bici por toda la ciudad descansamos en el parque para disfrutar la vista de la ciudad. Aquí dejo una foto para que se den una idea.

También fuimos a la zona roja de Hamburgo y pude pasar a la calle que está reservada solamente para hombres. Era viernes, cerca de las 6 de la tarde sin embargo parecía domingo en la mañana. En las ventanas donde deberían estar las chicas, llamándote o bailando frente a la ventana, había dos o tres cincuentonas, fumando con un gesto de burócrata. En fin, seguramente a las nueve de la noche fue distinto. Ya tendré otra oportunidad para pasear por allí.

Samstag, 1. September 2007

Khel


Hace tres semanas me compré una película de la india, se llama KHEL producida por POPCORN MOTION PICTIURES. Ya en Singapur me habían llamado la atención las películas de Bollywood por sus bailes y por sus historias dramáticas pero esta realmente es un culebrón. Al par de “Rosa Salvaje” o “Los Ricos también lloran”. Se trata de dos hermanos o familiares – ahí no me queda bien clara la relación- que se enamoran de la misma chica. Uno es rico, macho y fanfarrón (Dev Mallya / Sunil Shetty) y el otro es el clásico chico simpático, buena onda y sonador (Rohan Poddar / Ajay Jadeja). La chica (Saanjh Batra/ Celina Jaitley) elige, como en todo drama, al chico buena onda. Eso hace enfurecer al macho que aprovechando que el chico bueno se ve involucrado en un asesinato, aprovecha sus influencias para asegurar que vaya directo a la carcel y él se pueda casar con la susodicha.

Se habría salido con la suya si no hubiera aparecido el clásico superpolícia-buena onda-cinta negra que por supuesto vuelve a poner todo en orden.

Hay tres bailes en la película que no tienen comparación. Super kischt. “Super Geile”. Si la pueden bajar del internet, háganlo. Dura 3 horas.

Las pequeñas diferencias (1)

El título lo tomo a propósito de la primera escena de la película Pulp Fiction en la que John Travolta personifica a VINCENT VEGA, un ganster que acaba de regresar de Amsterdam y le cuenta a su compañero JULES WINNFIELD las pequeñas diferencias que encuentra entre Europa y Estados Unidos. La escena es magnífica:


JULES
-- okay now, tell me about the hash
bars?

VINCENT
What so you want to know?

JULES
Well, hash is legal there, right?

VINCENT
Yeah, it's legal, but is ain't a
hundred percent legal. I mean you
can't walk into a restaurant, roll
a joint, and start puffin' away.
You're only supposed to smoke in
your home or certain designated
places.

JULES
Those are hash bars?

VINCENT
Yeah, it breaks down like this:
it's legal to buy it, it's legal to
own it and, if you're the
proprietor of a hash bar, it's
legal to sell it. It's legal to
carry it, which doesn't really
matter 'cause -- get a load of this
-- if the cops stop you, it's
illegal for this to search you.
Searching you is a right that the
cops in Amsterdam don't have.

JULES
That did it, man -- I'm fuckin'
goin', that's all there is to it.

VINCENT
You'll dig it the most. But you
know what the funniest thing about
Europe is?

JULES
What?

VINCENT
It's the little differences. A
lotta the same shit we got here,
they got there, but there they're a
little different.

JULES
Examples?

VINCENT
Well, in Amsterdam, you can buy
beer in a movie theatre. And I
don't mean in a paper cup either.
They give you a glass of beer, like
in a bar. In Paris, you can buy
beer at MacDonald's. Also, you
know what they call a Quarter
Pounder with Cheese in Paris?

JULES
They don't call it a Quarter
Pounder with Cheese?

VINCENT
No, they got the metric system
there, they wouldn't know what the
fuck a Quarter Pounder is.

JULES
What'd they call it?

VINCENT
Royale with Cheese.

JULES
(repeating)
Royale with Cheese. What'd they
call a Big Mac?

VINCENT
Big Mac's a Big Mac, but they call
it Le Big Mac.

JULES
What do they call a Whopper?

VINCENT
I dunno, I didn't go into a Burger
King. But you know what they put
on french fries in Holland instead
of ketchup?

JULES
What?

VINCENT
Mayonnaise.

JULES
Goddamn!

VINCENT
I seen 'em do it. And I don't mean
a little bit on the side of the
plate, they fuckin' drown 'em in
it.

JULES
Uuccch!

Como es notorio soy fan de Quentin Tarantino, desde Perros de Reserva hasta Kill Bill, no me he perdido ninguna película a pesar de los peros que se puedan encontrar en sus películas. En fin, pues en mi tercera semana en Alemánia se nos ocurrió ir al cine a Elke y a mí para ver la última película de Quentin Tarántino: Death Proof

Tan feliz estaba que hasta cerveza compré en elcine. Apagarón las luces y comenzó el filme. Allí acabó todo... la película estaba completamente doblada al alemán. Con tres semanas hice un esfuerzo sobre humano para entender los díalogos, pero a los 15 minutos me di por vencido. Era imposible, asi que me conformé con seguir las imágenes de acción.

Elke tampoco disfrutó la película, me dijo que algunos diálogos erán ridículos, que seguramente eran traducidos literalmente y algo que seguramente era gracioso en inglés en alemán nunca lo dirías.

En México el doblaje no es mejor, pero por lo menos las películas del cine generalmente se transmiten con el audio original. Solamente las películas para niños son dobladas y claro, las películas en la televisión, que por eso son infumables.

Desde aquella vez no me quedaron muchas ganas de regresar al cine, además no hay tanta variedad como en México y algunas pueden quedarse meses en exhibición. Y lo peor de todo es que no hay piratería. ¡Qué horror!