Saarbrücken
Uno nunca sabe en qué momento pasa, pero llega el momento en que dejas de ser un
extraño en la ciudad. Yo tengo cuatro años viviendo en Saarbrücken y puedo decir
que ahora ya no la veo como una ciudad ajena y para la gente de aquí, yo ya no
soy un extraño. Aunque no me conozcan personalmente seguramente ya me han
catalogado: sí, soy el maestro de español, el mexicano, el que anda en la bici
roja, el que corre maratones, el del festival de cine, etc. De alguna forma, ya
soy parte del paisaje.
Saarbrücken es una pequeña ciudad pero por lo menos ha dejado de ser provincial.
Claro, depende de con qué la compares, pero dentro de la region es una ciudad
interesante. No tiene nada en particular, ningún monumento importante, ni una
economía pujante, pero es un lugar sencillo, con cafés al aire libre, donde la gente vive y deja vivir.
¿Qué otra cosa se puede pedir?
Roberto Cortés
Mittwoch, 28. September 2011
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